Vence el miedo escenico y triunfa en el pole dance

Sufrir miedo escénico al momento brindar cualquier tipo de show, baile, conferencias o teatro es algo muy normal y no debes preocuparte demasiado por ello. Hasta el bailarín con más confianza puede tener miedo a bailar en escenario. Es bueno que busques la forma de que el miedo no afecte tu performance sino que la mejore.

¿Qué puedo hacer para superar estos síntomas del pole dance?

Lo primero es asumir que tienes algo de miedo y obviamente deberás hacer algo al respecto.

Puedes superar el miedo al escenario entrenando tu cuerpo y tu mente con algunos trucos para relajarte. Si quieres saber cómo sobreponerte al miedo escénico, sigue estos pasos. Verás que luego estarás tan absorta en el baile que te olvidarás de que estás en escenario de pole dance.

Práctica pole dance

Parte del miedo a actuar viene de pensar que olvidarás tus movimientos y no sabrás qué hacer. La mejor forma de evitar que eso suceda es familiarizarse con tus movimientos tanto como puedas.

Practica tanto como puedas. La práctica es la clave, asique hazlo hasta que te lo aprendas de memoria. Cuanto más ensayes, más confianza sentirás. Eso sin mencionar que tu actuación será de mejor calidad en todos los sentidos. Practica frente a tu familia, amigos o sillas vacías para acostumbrarte a actuar frente al público.

Practicar frente a otros te ayudará a acostumbrarte al hecho de que no estarás a solas haciendo tu baile. Seguro que te sale perfecto cuando estás solo en tu habitación pero, frente al público, bailar se convierte en algo completamente diferente.

Practica con grupos pequeños y ve pasando a grupos más grandes.

Relajar el cuerpo para el pole dance

Para superar el miedo escénico, hay unas cuantas cosas que puedes hacer para relajar tu cuerpo antes de subir al escenario. Relajar la tensión corporal puede ayudarte a estabilizarte y calmar tu mente antes de tu actuación.

Realiza estiramientos. Estirar tus brazos, piernas, espalda y hombros es otra forma de reducir la tensión corporal.

Medita en la mañana previa a tu actuación, o incluso una hora antes de ella, tómate entre 15 y 20 minutos para meditar. Busca un lugar relativamente silencioso donde puedas sentarte confortablemente en el suelo. Cierra tus ojos y concéntrate en tu respiración mientras relajas cada parte de tu cuerpo. Solo debes pensar en tu cuerpo y nada mas.